lunes, 29 de noviembre de 2010

RESTAURACIÓN Y RESTITUCIÓN




Crónicas 24:1-14

Restauración y Restitución son términos que suelen confundirse pero aunque tienen una estrecha relación son totalmente diferentes en significado. Restaurar quiere decir volver algo a su condición original, por esto puedes observar que esta palabra la usan los pintores y arqueólogos cuando hablan de pintar un cuadro antiguo o repara un edificio. Esto es porque se pretende que tanto el cuadro como el edificio queden lo más parecido o igual a lo que fue cuando se creó. El término Restitución es devolver a alguien algo que le fue quitado. Ambas actividades fueron realizadas en el templo de Jehová durante el reinado de Joás. Joás fue un rey que hizo lo recto delante de los ojos de Dios, mientras vivió el sacerdote Joiada. Es interesante que durante su reinado, se hizo toda una renovación religiosa dando como fruto la reparación del templo del Señor.

El templo es simbolismo de la presencia de Dios. Era en el templo donde radicaba la actividad espiritual más elevada del pueblo hebreo.

Esta restauración y restitución está llena de figuras que nos enseñan cómo podemos restaurar y restituir nuestra vida, lo que incluye todos nuestros sueños y anhelos. Pero la restauración y la restitución en nuestra vida no se darán hasta que reconstruyamos el templo, hasta que nuestra relación con Dios mejore y su presencia sea real en nuestras vidas. Esta reconstrucción del templo se realiza en etapas que podemos aplicar también en nuestras vidas:

Si queremos que Dios restaure y restituya todo aquello que perdimos en nuestra vida y familia (paz, sueños, armonía, etc.) debemos disponer el corazón para permitirle al Espíritu Santo todos los cambios que el quiera hacer y recibir sus instrucciones. La obra de sanidad en nuestras vidas y hogares es de El, nuestra parte es cooperar humildemente con su voluntad alineándonos a su tiempo, entonces se establecerá el orden de Dios en nuestras vidas y familias. Devuélvele a Dios su lugar.

No existe restauración ni restitución si no hay consagración. Consagrarse es entregar nuestra vida, rendir nuestros derechos a su voluntad. Si consagramos nuestra vida, el Señor se encargara de dirigir nuestros pasos.

El término restauración nos dice que volvamos al estado inicial, al estado de relación con el Señor, al orden divino para la familia. El termino restitución en estos pasajes también habla de permanencia, no es solo restaurar la presencia de Dios en nuestras vidas y hogares, es permanecer en ella, alcanzando día con día un nivel de intimidad con Dios mucho aun mayor que el día anterior.

El Señor dará sueños nuevos, metas nuevas, relaciones sanas. El corazón de los padres se volverá hacia sus hijos, y el corazón de los hijos hacia sus padres, el corazón del esposo hacia su esposa y el corazón de la esposa hacia su esposo. Lo dice el Señor hacedor de maravillas

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